Claves para lograr un buen alquiler

Qué es importante para lograr el mejor alquiler para tus intereses y para tu bolsillo.

Te damos algunos consejos para que consigas un buen alquiler, adecuado a ti y a tu economía, y recomendaciones para evitar los errores más típicos cuando vas a alquilar un piso.

Paga un alquiler adecuado a tu situación económica

Es fundamental que tengas muy claro cuál es tu presupuesto de alquiler y debes respetarlo en la medida de lo posible. No es recomendable que tu gasto en vivienda supere el 35% de tus ingresos personales o familiares. Esta regla puede verse comprometida en función del nivel de ingresos, sobre todo en las grandes ciudades. Sin embargo, merece la pena hacer el esfuerzo de respetar estos límites con el fin de no poner en riesgo tu economía.

Ten en cuenta que al precio del alquiler deberás añadir otros gastos fijos como los suministros de agua, luz y gas, y que probablemente debas realizar algunas compras de mobiliario y accesorios de hogar.

Antes de firmar un contrato de alquiler, asegúrate de estudiar los precios en tu zona de interés y conocer el mercado inmobiliario. Necesitarás tenerreferencias para saber si el precio es más o menos caro.

Evita también caer en un "enamoramiento" excesivo que te haga romper tu presupuesto. Si no te puedes pasar de 800 euros, no alquiles por 900 euros.

Estudia bien la zona antes de decidirte

Antes de empezar a visitar viviendas, visita la zona que te interesa, entérate de aspectos tan importantes como su oferta comercial, conexiones de transporte público, zonas de aparcamiento (si tienes vehículo), servicios de salud, ocio, deporte, seguridad, y también la proximidad con tu lugar de trabajo, escuelas, familia y amigos. Es mejor que conozcas toda esta información antes de pensar en tu nuevo piso de alquiler. No te embarques en un alquiler en un barrio o localidad que no conozcas mínimamente.

Presta atención a los detalles

¿La distribución y el tamaño de las habitaciones cubren tus necesidades? ¿Hay suficiente espacio para almacenar tus cosas? ¿Qué tipo de calefacción hay en la casa? ¿En qué estado se encuentra la instalación eléctrica? ¿La vivienda está bien aislada? ¿Es un piso alto sin ascensor? ¿Hay electrodomésticos?

Prepárate bien las visitas. Lleva contigo una lista de puntos a valorar para que no se te escape nada importante al decidirte por una vivienda u otra.

Haz la visita con tu pareja o compañeros de piso

Si vas a compartir piso, es probable que os dividáis a la hora de hacer las visitas. Parece lógico, pues así podréis ver más viviendas y pensaréis que tendréis más probabilidades de encontrar la que se ajuste más a lo que estáis buscando.

Sin embargo, esta pueda ser una mala decisión, pues es posible que encuentres un piso que te guste, pero no puedas tomar una decisión en aquel momento sin consultar antes con tu pareja o compañeros de piso. Y en ese tiempo puede ser que alguien más rápido que vosotros se adelante y se lleve el gato al agua.

La recomendación es que hagas las visitas en compañía de quienes van a compartir el alquiler contigo. Y si no pueden ser todas las visitas, al menos aquellas que sobre el papel tengan pinta de ser más interesantes.

Intenta causar una buena impresión durante la visita

En el momento de alquilar, cabe darle importancia a la interacción con el propietario o agencia que te muestra el piso.

Con toda seguridad vais a intercambiar impresiones durante la visita. Tú querrás recabar el máximo de información sobre la vivienda, con el fin de saber si te interesa alquilarla, y el propietario o su agente desearán sacarte información sobre ti mismo, para decidir si les puede interesar alquilarte la vivienda.

La negociación se pone en marcha en el preciso instante en que cruces el umbral de la puerta. Cada comentario, cada pregunta, cada gesto, puede jugar a tu favor o en tu contra.

Si causas una buena impresión durante la visita ya tendrás mucho ganado y la negociación posterior estará mejor encarrilada. Si les has gustado como futuro inquilino, será más fácil que termines firmando un mejor contrato de alquiler.

Haz fotos de la vivienda en el momento de mudarte

Si llegas a un acuerdo para firmar un contrato de alquiler, es aconsejable hacer una serie de fotos en compañía del propietario o de la agencia inmobiliaria, con el fin de documentar el estado de conservación de la vivienda y su contenido.

Hacerlo puede evitar futuros malentendidos. Recuerda que el propietario va a retener una fianza durante todo el tiempo que dure el alquiler y que una vez finalizado el contrato tiene derecho a descontar de esta fianza el importe de desperfectos y daños causados en la vivienda durante tu estancia.

Asegura tus pertenencias

Es importante que te intereses por la cobertura del seguro de hogar contratado por el propietario. Si hay un escape de agua, su seguro de hogar deberá cubrir el siniestro, por poner un ejemplo.

Por tu parte, debes conocer la cobertura que tendría el posible daño o robo de tus muebles, ropa, aparatos electrónicos y objetos de valor. Si es necesario, es recomendable que contrates por tu cuenta un seguro para que tus pertenencias queden bien cubiertas.

Una reflexión para terminar. Es muy fácil perder el tren de un buen alquiler. Habrás vivido o escuchado casos de viviendas que se ponen en alquiler y al cabo de 24 horas ya tienen inquilino. Son historias reales, sobre todo en las grandes ciudades, donde la demanda es elevada y la oferta limitada. Y también en el caso de viviendas en buen estado y con un precio de alquiler ajustado.

Con estas recomendaciones sabrás reconocer más rápidamente si una vivienda se ajusta a tus necesidades y presupuesto, y así podrás tomar mejores decisiones.

Texto escrito por eduardconti.com